miércoles, 15 de mayo de 2013

LA MANZANA Y LOS ENANITOS

PULSERA BLANCANIEVES



¿Os acordáis que ya dijimos que Blancanieves estaba basada en hechos reales (Espejo, Espejito)? 

Blancanieves era María Sophia Margaretha Catharina von Erthal, la hija de un diplomático de la época (siglo XVIII). Después de las penurias que tubo que pasar con su madrastra, su camino de huida por las siete montañas del Spessart (cadena montañosa al noroeste de Baviera y Hesse, en Alemania), dio lugar a que llegase al pequeño reino “de los siete enanitos”. 

Los siete enanitos que picaban y cavaban en busca de mineral, eran mineros de talla pequeña o, más probablemente  niños que trabajaban en las minas de Bieber. Alrededor de 1750 picaban allí unos 500 mineros en busca de plata y cobre.


No se sabe el tiempo que estuvo Blancanieves con los enanitos hasta que reapareció otra vez su madrastra en su vida. Pero ésta intentó asesinarla 3 veces: peinándola con un peine envenenado, afixiándola con un corsé y, la más famosa, dándole de comer una manzana envenenada (según versión del cuento de los hermanos Grimm).

Respecto a “la manzana envenenada”, la investigación ha descubierto, citando bibliografía competente en la cual se describe el veneno, que la mitad de la manzana fue sumergida por la malvada madrastra en zumo de belladona, fruto que se encuentra también en el Spessart. Sus bayas contienen la Atropa Belladona utilizada, incluso a día de hoy, en medicina. Su narcótico produjo en Blancanieves una rigidez tal como si hubiera fallecido
La manzana siempre ha sido un símbolo del amor y el sexo. Así, la manzana que se ofreció a Afrodita, diosa del amor, dando a entender que era la preferida de entre todas las diosas, provocó la guerra de Troya. Por otra parte, la manzana bíblica fue el instrumento que tentó al hombre a renunciar a la inocencia a cambio de conocimiento y sexo.




2 comentarios:

JULIA dijo...

Muy bonita esa pulsera Blancanieves...y como siempre muy curiosas tus historias y relatos...
Pobre manzana...siempre tan denostada...
un abrazo

Pilar dijo...

A partir de hoy, cuando me coma una manzana, la miraré con otros ojos. La pulsera preciosa. Me alegro de verte otra vez por aquí. Besicos y buen fin de semana.