martes, 20 de noviembre de 2012

PUNTAS

AGOTADO 



PENDIENTES SOLDADITO DE PLOMO






















Las zapatillas de punta se empezaron a usar en el siglo XIX en los ballets
románticos. Fijaros que en estos ballets y en su danza aparecen seres espirituales, hadas y espectros y con estas zapatillas lo que se pretendía es que la bailarina diera la sensación de una figura etérea, de niña soñadora. Si os dais cuenta, alarga la pierna y crea una mujer estilizada. Con ellas consigue realizar unos giros más rápidos y no hacer ruido al caer cuando ejecuta saltos.

Nos dan una imagen de liviandad, una relación entre el cuerpo y el alma, entre la tierra y el cielo. El ballet y la danza es una metáfora o un jeroglífico y es la bailarina con sus movimientos la que nos revela inconscientemente lo que es inteligible.

Pero solo la utilizan las mujeres, pues en el ballet clásico, el bailarín es el vehículo que utiliza la bailarina para realizar aquellos movimientos silenciosos, hacia lo alto, sin apenas rozar el suelo.

Pero no todo es tan bonito pues la bailarina tiene que hacer un esfuerzo físico y técnico en el desarrollo de sus empeines, que se consigue con mucho entrenamiento. Y actualmente han avanzado, ya no llevan algodón para reforzar la punta sino una estructura rígida donde apoyan los dedos de los pies.

2 comentarios:

ana ro dijo...

Me gustan los pendientes, encuentras unos bonitos detalles para realizar tus abalorios y dedicarlos a las historia que tan bellamente nos relatas.
Un abrazo ^__^

Erase una vez dijo...

Gracias Ana!!!