lunes, 5 de noviembre de 2012

PIES DE LOTO

PENDIENTES ZAPATITOS CENICIENTA






















No se sabe con exactitud de donde procede el cuento de Cenicienta.
Una de las versiones más antiguas es un relato chino del siglo IX a.C donde se manifiesta el pie diminuto  y la zapatilla de material precioso como signo de virtud (belleza y atractivo sexual) y como elementos muy ligados a la cultura china.

Yeh Shen (o Pies de Loto) es el apodo que se le dio a la que se cree una de las primeras Cenicientas. Le pusieron este apodo por sus píes pequeños que fueron causados por los zapatos diminutos que su madrastra y hermanastra le obligaron a ponerse.
Un día de primavera en la que se celebraba una fiesta para que los jóvenes del pueblo encontraran a su pareja y tras sortear los obstáculos que le ponen para no ir a dicha fiesta, Yeh Shen acude con un vestido azul, una capa de plumas y unos zapatos de oro. Uno de estos zapatos lo pierde al salir precipitadamente de la fiesta para que su hermanastra y su madrastra no la vean, y es encontrado por un mercader que se lo vende a un Rey. El Rey decide buscar a la dueña del zapato para hacerla su reina. La hermanastra se mutila los dedos para que le quepan en tan diminuto zapato, pero no consigue nada pues Yeh Shen entra en palacio y consigue ponerse el zapato y sus harapientas ropas se transforman en las ropas de una reina.

Si os dais cuenta este relato guarda mucha semejanza con las posteriores versiones occidentales como la de los Hermanos Grimm. Pero Perrault modifica el cuento, o mejor dicho el material de los zapatos que ya no son de oro sino de cuero (en francés vaiere) y con el paso del tiempo se pensó que en vez de cuero ponía cristal (en francés verre). En francés son dos palabras muy parecidas y que han llevado a error y creer que el zapato era de cristal.

¿Vosotros con cuál zapatos os quedáis? Yo, con unos que acaban de sacar que puedes quitarle el tacón  cuando estás cansada. Si a Cenicienta le hubieran dado estos seguro que no hubiera perdido ninguno porque perfectamente podría haber salido corriendo con ellos. Entonces ¿cómo pensáis que habría acabado el cuento?

7 comentarios:

Toñi dijo...

Me encantan estos pendientes y la versión del cuento, yo no se de donde los sacas...jejeje, pero me gustan, algunos te dejan con la boca abierta,jajaja

Erase una vez dijo...

Gracias!!!!

ana ro dijo...

me encanta esta versión china de "cenicienta" y los pendientes dignos de una princesa.
Saludos ^__^

Erase una vez dijo...

Gracias!!!

JULIA dijo...

Bonitos pendientes...y me ha gustado mucho la versión china del cuento, que no la conocía...
y me quedo con esos zapatos a los que le puedes quitar el tacón...me parece una idea genial...
un abrazo

Erase una vez dijo...

Gracias Julia!!

Mamen dijo...

Pues me encanta este cuento porque yo soy una enamorada de los zapatos! y esos con tacón "extraíble" tienen que ser una pasada!!
Un besito guapa.
Me repito: tu blog #MEncanta!
MamenFlow ;)